La cita cuenta desde la primera edición en 2019 con el apoyo del Govern de les Illes Balears y el Consell de Mallorca
Falta menos de un mes para que Alcanada reúna a los 45 primeros clasificados del Road to Mallorca 2026. Del 29 de octubre al 1 de noviembre, la Grand Final cerrará la temporada del HotelPlanner Tour y decidirá tanto el ganador del ranking como los 15 jugadores que obtendrán la tarjeta del DP World Tour para el próximo curso.
El calendario de esta edición comprende 30 torneos y un recorrido por 19 países de tres continentes, con nueve millones de euros en premios. Entre sus novedades destacan la incorporación de Estonia, y el regreso de Inglaterra después de tres años de ausencia, con dos citas. Estas incorporaciones amplían una competición que mantiene a Mallorca como destino final de su recorrido internacional.
La temporada arrancó en Sudáfrica y ha pasado por India y Emiratos Árabes Unidos antes de iniciar su tramo europeo. Ahora, los jugadores afrontan las dos pruebas de China, el Hainan Open y el Hangzhou Open, como últimas oportunidades para sumar puntos y entrar entre los 45 que viajarán a la isla.
La clasificación para Alcanada dará paso a una segunda batalla: terminar entre los quince primeros del ranking definitivo. La final repartirá 4.000 puntos, el doble que una prueba ordinaria, por lo que su resultado tendrá un peso especial en el desenlace de la temporada. La lucha por las tarjetas dependerá del balance de todo el año, con margen para que una buena actuación en Mallorca cambie las posiciones de ascenso.
La continuidad de esta cita en la isla cuenta con el patrocinio del Govern de les Illes Balears, a través de la Agència d’Estratègia Turistica de les Illes Balears, y el apoyo del Consell de Mallorca, mediante la Fundaciò Turisme Responsable de Mallorca. Ambas instituciones respaldan un proyecto impulsado por la Federación Balear de Golf en 2019, cuyo acuerdo inicial se amplió hasta 2026.
Ese compromiso vincula la competición con la promoción de Mallorca como destino de golf. Además de permitir que el público de la isla siga de cerca una prueba decisiva para el futuro de los jugadores, la final aporta visibilidad internacional al destino en otoño, fuera de los meses de mayor afluencia turística. El apoyo institucional contribuye así a sostener una cita con alcance deportivo, mediático y turístico.