Palma, 29 de noviembre de 2018. Hoy se ha presentado en
el Golf de Son Muntaner el informe “Red de campos de golf de Mallorca. Estudio
de impacto económico”, promovido por la Federación Balear de Golf y la
Asociación de Campos de Golf de Mallorca y realizado por la Fundación Impulsa
Balears. El acto ha contado con las intervenciones de los presidentes de la
Federación y la Asociación, Bernardino Jaume y Luis Nigorra respectivamente; la
presentación del informe por parte del director técnico de la Fundación Impulsa
Balears, Antoni Riera; y con el cierre del conseller de Trabajo, Comercio e
Industria del Govern de les Illes Balears, Iago Negueruela.
La red de campos de golf
de Mallorca objeto de estudio está formada por 19 de los 21 campos existentes y
se encuentra ubicada en 9 municipios de la Isla de elevada especialización
turística. Antoni Riera ha explicado que “actualmente, la red cuenta con una propuesta
de valor sólida que se materializa en una carta de servicios altamente
transversal y se apoya en una dotación de instalaciones deportivas y
extradeportivas de calidad. Por ello, genera un impacto económico de 166,94
millones de euros, y es un
multiplicador económico que tiene potencial para contribuir a la transformación
productiva de Balears”.
La red de campos
de golf de Mallorca efectúa una contribución significativa a las cuentas
regionales en términos de producción, valor añadido y empleo. Configura una
carta integral de servicios por valor de 81,65 millones de euros anuales, la mayor
parte de los cuales derivan de la vertiente deportiva (43,2%) y, de los
servicios que presta en materia de alojamiento (38,4%) y restauración (12,2%).El impacto
económico total de la red se eleva a 166,94 millones de euros, cifra que
representa el 0,59% de la producción anual de bienes y servicios de Mallorca.
Un porcentaje que se fija en el 0,47% si el impacto se extiende al conjunto de
Balears.

La actividad de
la red también ejerce su efecto sobre el valor añadido y el empleo, con unos
porcentajes (0,66% y 0,59%, respectivamente) que se asimilan a la aportación
directa que efectúa Sa Pobla al valor añadido insular y Artà al empleo
regional.
De este modo,
por cada euro facturado, la red provoca un aumento de la producción de bienes y
servicios de 2,04 euros en Mallorca y 2,08 en Balears. Riera ha subrayado que
“su efecto multiplicador total se asimila o supera el de otras actividades de
servicios altamente representativos del tejido insular –como son el alojamiento
(2,04), la restauración (2,02) y el transporte aéreo (1,97)–, además del que
ejercen manufacturas clásicas en el patrón de especialización industrial
mallorquina –como la elaboración de bebidas alcohólicas (1,87)”.
Todos los
segmentos de mercado de la estructura productiva de las islas se ven
beneficiados, en mayor o menor medida, por la producción y venta de los
servicios que genera la red de campos de golf. Su impacto económico total es,
pues, altamente transversal, en la medida que desde las 5 ramas que acogen el
despliegue de su carta integral de servicios se extiende a un total de 60.
Riera ha
detallado que “la red tiene potencial para contribuir a la generación de nuevos
servicios de mayor valor añadido. Su vinculación directa con segmentos
productivos que forman parte del clúster de ‘alojamiento y turismo’ y, por
extensión, a las denominadas ‘industrias experiencia’ le permite reconfigurar
su actual propuesta de valor a partir de las interrelaciones que mantiene con
las actividades turísticas y los servicios empresariales”.

Asimismo, el
estudio también de muestra que la red mantiene una marcada orientación
internacional, dada la demanda turística de su actividad, pues 8 de cada 10
rounds son jugados por extranjeros, principalmente alemanes (43,7%) y
británicos (13,9%), así como nórdicos (9,9%), suizos (3,3%) y austríacos
(1,6%).
Estos campos de
golf atienden la demanda que recibe tanto por parte de residentes como de no
residentes, segmento este último a través del que permite al archipiélago
atraer un turista con un perfil específico en materia de organización del
viaje, hábitos de consumo y, por tanto, capacidad de gasto.
La red tiene
capacidad para contribuir a rebajar el patrón estacional de la actividad
turística insular, pues concentra la mayor parte de la actividad anual durante
la temporada media (47,1%, total rounds) y mantiene un notable equilibrio entre
la temporada baja (23,9%) y alta (29%).
Finalmente,
contribuye a la generación de empleo estable. El 89,2% de los
trabajadores asociados a los servicios de gestión propia de los campos disponen
de un contrato indefinido, mientras que el 97,4% desempeñan su labor a jornada
completa.